Wednesday, June 28, 2006

Hambre

¿Quién tiene más hambre?
¿El que se cae conel estómago seco hacia delante
o el que se limpia las comisuras
de los labios satisfecho,
sentado sobre cuerpos sin cabeza?
El hambre no es un cuervo de mirada gélida,
el hambre no tiene apariencia aterradora;
aquel que sonríe desde su traje sabe del hambre,
aquel que siempre está feliz, ése sabe del hambre;
aquél, el que le jura a Dios le jura para que el hambre no lo toque,
que siga existiendo, pero a él, no.
Apiladas suavemente, las cosas de ayer:
las sillas desvencijadas, un espejo,
un cuarto repleto de melancolía,
de tristezas deformes que me hacen olvidar que es viernes
y todavía no maté a mi jefe.